100 AÑOS DE UN NAUFRAGIO.- EMBARCACIÓN «FERNANDO VILLAMIL» DE SALVAMENTO DE NÁUFRAGOS.-

El 20 de septiembre del año 1919, se ahogan en la ria de Ribadeo, tres conocidos marineros como consecuencia del naufragio del bote salvavidas «Fernando Villamil», perteneciente a la Sociedad Española de Salvamento de Náufragos.

La Junta de Ribadeo, fuera una de las primeras creadas en España, concretamente en el año 1881.

La embarcacion tipo «Beeching-Peakes», construida en Barcelona, por Miguel Corbeto, el cual habia realizado varias, para las distintas Juntas. La embarcación de ocho metros de eslora y era mixta, a remos, con cuatro bancadas y a vela, con aparejo pailebote.

Era un domingo, a las tres de la tarde coincidiendo con la pleamar, en Porcillan se concentraban junta a la directiva de la Junta local y diversos parroquianos que querían ver «in sito» el estreno de la embarcación y los siete tripulantes, Gumersindo Rivas, Jose Villarino «Chicaro», Cesareo Garcia, Jose Acevedo, Juan Muñiz, Juan Martinez «Tolete» y su hijos Luciano Martinez, todos ellos marineros de Ribadeo y la mayoría amarraderos en el cargadero de Minera de Villaodrid, acompañados de Rafael Sanjurjo, presidente de la Junta local.

Según reseñas de prensa de la época, soplaba un noroeste fuerte, pero al que estaban acostumbrados los marineros, incluso a trabajar en condiciones meteorológicas peores, y Salvamento de Naufragos, aconsejaba hacer estas practicas con «mal tiempo».

La embarcación se dirigió primeramente al Pantalan de Garcia, a remo ; allí con la ayuda de otra embarcación se colocaron las velas en disposicion de ser izadas.

La corta singladura de la «Fernando Villamil» fue enfilar hacia San Roman, donde termino la primera bordada, con foque y vela mayor desplegadas. La segunda bordada, con todo el velamen desplegado destino Porcillan, donde realiza su segunda virada, sin ningún tipo de problema, enfilando a la Punta de Castropol. Al llegar a la altura de Cabanela, pretende realizar una nueva virada y un «refacho de vento» inesperado vuelca la embarcación.

Los fallecidos son Jose Villariño, el cual era viudo y deja una hija ; Gumersindo Rivas, que deja viuda y ocho hijos y Cesareo Garcia, que deja viuda. Los demás tripulantes sufrieron pequeñas lesiones.

Con motivo del naufragio, se decretaron tres días de luto, y el día del funeral, cerro el comercio local, y la iglesia parroquial, se quedo pequeña para acoger a los vecinos.

En seguida se organizo una colecta publica para ayudar a las familias, la Sociedad Minera, dono 1.000 pesetas a la viuda de Gumersindo; a la viuda de Cesareo y a la hija de Jose Villariño, 200 pesetas a cada una.

En ningún momento la embarcación fue «arrestada» (leyenda urbana), no existe ningún documento que acredite dicho castigo. A finales del mes de noviembre de 1919, la Junta Local, decide suspender el servicio de la «Fernando Villamil», mientras no se determinasen las causas del naufragio y se garantizasen las condiciones de seguridad mediante un informe técnico.

Dicho informe, nunca fue reclamado, y por tanto la embarcación, como se dice en términos marinos permaneció «varada».

BOTADURA DE UNA LANCHA IDÉNTICA

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